También en materia de derecho a la información, el proyecto plantea la eliminación del Título V de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que establece un gravamen que deben pagar los titulares de los servicios de comunicación audiovisual sobre su facturación. Esos fondos están destinados al financiamiento de: Radio y Televisión Argentina, FOMECA, INCAA y Defensoría del Público, entre otros. Se pretende eliminar un gravamen cuya distribución permite garantizar la diversidad, el pluralismo y su carácter federal, en un sistema de medios hiperconcentrado.
Rechazamos, además, las modificaciones en materia de derechos individuales y colectivos del trabajo. Lejos de ser una “modernización” para adaptar normas laborales a las nuevas tecnologías y formas de organización del trabajo, el proyecto es -como fue en la última dictadura cívico-militar, en los 90 y principios del 2000- un retroceso de décadas que reduce a la mínima expresión los principios que protegen al trabajador frente a la desigualdad estructural que tiene frente a su empleador. Su objetivo no es generar empleo -que se destruye por la política económica del gobierno- sino facilitar y abaratar despidos y promover contratos “basura”, como sucede con los trabajadores de plataformas.
Se busca debilitar a las y los trabajadores en la negociación colectiva, eliminar la ultraactividad de los convenios y el derecho de huelga, estableciendo “servicios mínimos” para prácticamente la totalidad de actividades, incluyendo servicios de radio y televisión, lo que contraría toda la normativa y los estándares internacionales en la materia. El proyecto profundiza, además, la crisis del sistema de salud solidario al atacar el financiamiento de las obras sociales como parte de la estrategia para destruir a los sindicatos y luego ir por los derechos individuales de todos y todas. El proyecto llega al extremo de pretender utilizar nuestros aportes para jubilaciones y salud para pagar los despidos.
Convocamos, por lo dicho, a todos los trabajadores y las trabajadoras de prensa y a quienes defienden los valores democráticos, la libertad de expresión y los derechos laborales y sociales, a movilizarse en todo el país en rechazo a este proyecto precarizador y en pos de un debate para fortalecer y ampliar derechos con justicia social.