” señalaron desde el área Social del Instituto.
Una de las actividades más destacadas del receso fue la jornada “
Jugando con Ciencia”, enmarcada en
un proyecto socioeducativo coordinado por los ingenieros Guillermo y Gustavo Caballero, cuyo objetivo es
acercar el conocimiento científico de manera dinámica, accesible y participativa.
A través del juego y la experimentación, los participantes exploraron conceptos científicos, estimularon el pensamiento crítico y desarrollaron su creatividad.
Entre las propuestas desarrolladas, se
realizó la construcción de aviones de telgopor. En esta actividad, los chicos cortaron, ensamblaron y pusieron a prueba el diseño propuesto. La experiencia promovió el aprendizaje, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.
Asimismo,
se presentó una demostración de prototipos de cohetes, en la que se explicó su funcionamiento y relación con el agua, el aire y la presión. Por último, el día, culminó con pruebas de lanzamiento al aire libre que despertaron gran entusiasmo.
El taller
se desarrolló íntegramente con materiales reciclados. Esta modalidad
promovió la
conciencia ambiental y el uso responsable de los recursos. Esta perspectiva también permitió integrar el aprendizaje científico con valores vinculados a la sostenibilidad social.
De este modo, “
el espacio de apoyo escolar se consolida no solo como un ámbito educativo, sino también como un lugar de encuentro, donde se puede construir un sentido de pertenencia e identidad. Esto se da, mediante una contribución que fortalece los lazos sociales y promueve un espacio más integrado, solidario y participativo con su entorno”, señalaron desde la gestión del
IPRODHA, al referirse a uno de los varios programas sociales que llevan adelante junto a las familias de adjudicatarios.
Fuente: Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional