El resultado del encuentro fue la confirmación de una serie de acciones preventivas que se implementarán a través de un trabajo articulado entre la Municipalidad de Santo Pipó y la Secretaría de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas. La medida no solo implica la creación de un espacio de "primera escucha" —fundamental para quienes necesitan un primer acercamiento profesional—, sino también la realización de capacitaciones y actividades de sensibilización en todo el territorio.
Un compromiso compartido
Durante el diálogo con la agencia, el ministro Roberto Padilla destacó la importancia de la colaboración local. "Es fundamental abordar este flagelo que nos afecta a todos", señaló, valorando especialmente la predisposición de la intendenta Claudia Acuña para abrir las puertas del municipio a estas políticas de salud y prevención.
Para Santo Pipó, este acuerdo significa mucho más que una firma administrativa: representa el compromiso de las instituciones de estar presentes y ofrecer herramientas claras frente a un problema que atraviesa a nuestra sociedad actual. Con la apertura de estos canales de ayuda, se busca que ningún vecino se sienta solo frente al consumo, promoviendo un entorno más seguro y contenido para todos.



