POSADAS. Ante los desafíos que plantea la desregulación nacional en el sector yerbatero, el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones ha convocado a los principales actores de la cadena —representantes de la molinería y el cooperativismo— para establecer una hoja de ruta clara para la próxima cosecha. La reunión, encabezada por el ministro Facundo López Sartori y el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, buscó mitigar las distorsiones de mercado y proteger los ingresos de los productores primarios.
Herramientas para la estabilidad comercial
Durante la jornada, el Gobierno provincial hizo énfasis en la necesidad de generar mecanismos de previsibilidad frente a la falta de facultades del INYM para fijar precios obligatorios. "Hoy el mercado está funcionando sin las herramientas que antes ordenaban la actividad", explicó López Sartori, subrayando que el objetivo ministerial es la construcción de consensos que permitan llegar a la zafra con valores equitativos por la hoja verde.
En este sentido, el Ministerio presentó el CeTYM (Centro de Transacción de la Yerba Mate), una plataforma digital de trazabilidad diseñada para mejorar la transparencia en las operaciones comerciales. Esta herramienta se suma a la propuesta de establecer parámetros técnicos de tipificación de la yerba mate, buscando ordenar las transacciones y asegurar estándares de calidad competitivos para la exportación.
El rol estratégico de las organizaciones
El encuentro contó con una participación institucional de peso, al reunir a entidades que representan cerca del 80% de la actividad del sector, tales como la Cámara de Molineros de la Zona Productora, la FEDECOOP, Cooperativa Liebig y Las Marías, entre otras. La coincidencia entre los presentes sobre las dificultades financieras que atraviesa el mercado reafirmó la importancia del trabajo mancomunado entre el sector público y privado.
El subsecretario Ricardo Maciel advirtió que la ausencia de un acuerdo básico sobre condiciones de compra representa un riesgo sistémico: "Si no hay un acuerdo básico sobre precios y condiciones de compra, el riesgo es que el mercado termine perjudicando a los productores y también a quienes procesan la yerba".
Agenda de trabajo continua
La jornada concluyó con el compromiso de mantener una agenda abierta de monitoreo y análisis. La administración provincial reafirma su rol como garante de una competencia leal, buscando que la desregulación no derive en un impacto negativo en la economía regional ni en una caída injustificada de los precios que recibe el productor misionero.


