COLONIA CUÑA PIRÚ, Misiones. Hay encuentros que dicen mucho más de lo que se escribe en un acta, y lo que sucedió esta semana en la comunidad Kaa-Kupe es un claro ejemplo. Bajo el sol de la Colonia Cuña Pirú, la Policía de Misiones se sentó a conversar, cara a cara y en círculo, con las mujeres de la comunidad Mbya Guaraní. El objetivo fue tan simple como urgente: fortalecer la confianza y brindar herramientas concretas para que ninguna mujer se sienta sola ante situaciones de violencia.
La jornada, encabezada por la jefa de la dependencia, comisario Pamela Ortigoza, se transformó en un espacio de escucha genuina. No fue una charla unidireccional; las participantes compartieron sus inquietudes y necesidades, mientras que el equipo policial orientó sobre los canales de denuncia y asistencia. Un momento clave de la actividad fue la intervención del cacique Mario Borjas, quien ofició de puente e intérprete, permitiendo que el mensaje de protección y justicia fluyera sin interferencias entre el idioma guaraní y el castellano.
Un puente de confianza intercultural
Este tipo de intervenciones marcan un cambio de paradigma en el trabajo preventivo de la provincia. Al llevar la oficina a la selva y adaptar el mensaje al contexto cultural de nuestras comunidades, la Policía no solo informa, sino que construye puentes de cooperación.
"Se busca que el acceso a la justicia no sea algo lejano para las comunidades guaraníes, sino una realidad cercana y comprensible", destacaron desde el Ministerio de Gobierno. Promover estos espacios de diálogo es, en definitiva, cuidar nuestra diversidad y asegurar que los derechos humanos se vivan y se respeten en cada hectárea de la tierra colorada.





