La secretaria de Cultura, Mariela Dachary, fue clara en su balance: “Es la fiesta del pueblo”. Y es que la organización logró lo que buscaba: unir a todas las generaciones. El escenario fue un reflejo de esa diversidad, abriendo con la tradición del Ballet Folklórico Municipal y su colorido "Carnavalito", pasando por la energía de los Campedrinos y llegando a momentos de pura identidad local con El Banco Local, que hizo vibrar a la hinchada con sus menciones a Guaraní y Mitre en ritmo de samba.
De los clásicos al ritmo urbano
Uno de los puntos más altos de la jornada estuvo a cargo de FMK. El artista desplegó su arsenal de pop y trap, capturando la atención del público joven que coreó cada tema en una interacción total. Sin embargo, el cierre no se quedó atrás: Caramba le puso el sello de música tropical a la noche, transformando la costanera en una gran pista de baile al aire libre para coronar un festejo que ya es marca registrada de Posadas.
"Pensamos en llegar a todos y fortalecer el encuentro", señaló Matías Klein, director general de Cultura, y los hechos le dieron la razón. La Fiesta de San José no solo honra al patrono, sino que reafirma a Posadas como una ciudad que sabe disfrutar de su cultura, combinando lo tradicional con lo más nuevo en un clima de absoluta convivencia familiar.






