Los dispositivos son gestionados desde el Centro Integral de Operaciones 911 y resultan fundamentales para tareas de alta complejidad:
Búsqueda y rescate: Su capacidad de vuelo permite rastrillajes en zonas de difícil acceso.
Visión nocturna: Facilitan el monitoreo en condiciones de baja visibilidad y durante procedimientos de alto riesgo.
Patrullajes inteligentes: Los drones operan integrados a unidades móviles con antenas elevadas, enviando imágenes en tiempo real para optimizar la toma de decisiones.
La capacitación de los nuevos pilotos contó con un fuerte componente interinstitucional, siendo dictada por instructores especializados de la Gendarmería Nacional Argentina. El primer alférez aviador Emanuel Ruz y el suboficial principal Gustavo Sánchez estuvieron a cargo de las evaluaciones teóricas y prácticas, que incluyeron maniobras de intervención policial en situaciones reales.
El Gobierno de Misiones ya proyecta la continuidad de este modelo a través de la Universidad de las Fuerzas de Seguridad. Actualmente, los cadetes de la sede policial participan como observadores en estas instancias de formación, preparándose para integrar las divisiones tecnológicas en el futuro cercano.
Este avance no solo amplía el recurso humano de la fuerza, sino que consolida un modelo de seguridad que combina la presencia policial efectiva con el apoyo aéreo estratégico, impactando directamente en la tranquilidad de la comunidad misionera.







