En esta etapa, las vacunas permiten sostener la inmunidad adquirida durante la primera infancia frente a complicaciones graves:
Poliomielitis (IPV): Dosis de refuerzo indispensable.
Triple Viral: Protección contra sarampión, rubéola y paperas.
Triple Bacteriana Celular: Cubre difteria, tétanos y coqueluche.
Varicela: Refuerzo del esquema preventivo.
A esta edad se incorporan dosis esenciales para la salud a largo plazo:
VPH (Virus del Papiloma Humano): Aplicación de dosis única para niños y niñas.
Antimeningocócica y Triple Bacteriana Acelular: Protección contra la meningitis y enfermedades bacterianas.
Fiebre Amarilla: Se aplica un refuerzo único por tratarse de una zona de riesgo.
Esquemas a completar: Se debe verificar la inmunización contra Hepatitis B y la acreditación de al menos dos dosis de la Triple Viral.
El jefe del Departamento de Inmunizaciones, Roberto Lima, subrayó que también se trabaja fuertemente en la vacunación antigripal, destinada a grupos de riesgo que incluyen:
Personal de salud y estratégico.
Personas gestantes (en cualquier trimestre) y puérperas.
Niños y niñas de 6 a 24 meses.
Mayores de 65 años y personas de 2 a 64 años con factores de riesgo.
Las autoridades sanitarias remarcaron que las vacunas son seguras y eficaces, y que el carnet completo no solo protege al individuo, sino que reduce la circulación de enfermedades en toda la comunidad.







