Santa Ana, Misiones, Argentina — Miércoles 14 de octubre de 2026
El Encuentro Internacional de Observación de Aves “Volar 2026” tendrá lugar el sábado 14 de noviembre en el Parque Temático de la Cruz, en Santa Ana, y el domingo 15 de noviembre se realizarán salidas de campo en diversos entornos naturales de la zona. La participación en las charlas y salidas de observación será sin costo, aunque estas últimas contarán con cupos limitados y requerirán inscripción previa. El acceso al Parque Temático de la Cruz también será gratuito para los asistentes.
Este evento se desarrolla en una provincia que alberga más del 50% de la biodiversidad del país y registra más de 570 especies de aves. El encuentro forma parte de la Ruta de las Aves de Misiones, un programa provincial que busca impulsar el avistaje como una actividad ecoturística sostenible. Es importante destacar que esta iniciativa se integra en una agenda del Gobierno de Misiones que vincula el turismo, la ciencia, la educación y la conservación.
La segunda edición de Volar está dirigida a observadores de aves, guías, estudiantes, científicos, actores de la conservación y prestadores turísticos interesados en capacitarse, así como a aficionados a la naturaleza de Argentina y del extranjero. El encuentro también ofrecerá “Pichones Observadores”, un espacio para niños con actividades educativas y lúdicas. La programación incluirá charlas y conferencias con especialistas nacionales e internacionales, un Panel de Aviturismo, salidas de observación, una feria de artesanos misioneros y un foro de prestadores turísticos.
Las salidas de campo se llevarán a cabo en el Parque Federal Campo San Juan y en el Paisaje Protegido Arroyo Cazador, y las actividades no se suspenderán por lluvia.
La inscripción se realiza de forma online y el formulario puede consultarse a través del Instagram @volar.aves o de la web misiones.tur.ar.
Entre los invitados especiales se encuentran Roseli Do Santos, de Brasil, presidenta del Foro Latinoamericano de Observación de Vida Silvestre y fundadora de Avistar Brasil; Rafael Soto Quiros, de Costa Rica, gerente del programa Ruta Nacional de Observación de Aves de Costa Rica; y Norma Vergara Arancibia, socióloga y pajarera, quien coordina Peuquitas Chile.
Uno de los invitados internacionales es Carlos Wagner, zootecnista, fotógrafo de naturaleza, cofundador y director científico de Colombia BirdFair, la Feria Internacional de Aves de Colombia, uno de los eventos más importantes de su tipo en América del Sur. Además, es co-fundador de Mapalina Birding Trails, una iniciativa enfocada en el turismo comunitario de observación de aves en Colombia, liderada por la Asociación Río Cali. En los últimos años, trabajó en proyectos de investigación y conservación de aves, especialmente en el Chocó y los Andes Occidentales de Colombia.
En una entrevista en el marco de los preparativos para Volar 2026, Wagner compartió los aprendizajes de su experiencia y los desafíos del aviturismo en la región, y resaltó el potencial de Misiones para consolidar una propuesta que integra ciencia, educación, turismo y conservación.
Al ser consultado sobre las particularidades de los ecosistemas del sur de Misiones y el potencial para el aviturismo, Wagner explicó que “El sur de Misiones tiene una particularidad muy valiosa, es una zona de encuentro entre diversos ecosistemas naturales. Esa variedad permite encontrar, en un mismo recorrido, aves asociadas a ambientes muy distintos”.
Para un observador de aves y viajero como él, la región “ofrece un número interesante de especies de aves, como el tachurí coludo, el yetapá grande y el ñandú. Son aves que permiten descubrir el valor de los pastizales naturales, ecosistemas que merecen tanta atención como los bosques. Esta diversidad complementa la experiencia de observar aves en la selva del centro y norte de la provincia”.
También destacó la riqueza de mamíferos, mencionando que “El aguará guazú tiene presencia documentada en el sur de Misiones, y espacios como Reserva Natural Osununú destacan por su diversidad de murciélagos, incluidos los nectarívoros. Esto permite ampliar la experiencia hacia la interpretación de la biodiversidad y de las relaciones entre los animales y sus hábitats”.
Wagner ve “un gran potencial para desarrollar circuitos de aviturismo que conecten diferentes ambientes y generen oportunidades para la comunidad local. La clave es ofrecer experiencias significativas, con los recursos y el tiempo adecuado para observar y comprender no solo las aves, también el paisaje, la cultura, la gastronomía, las formas de vida de sus habitantes. Volar puede ayudar a dar visibilidad a la biodiversidad, a la belleza natural y cultural del territorio, fortaleciendo una idea fundamental: conservar los ambientes y recursos naturales también puede generar bienestar y oportunidades para las comunidades”.
Sobre los aprendizajes de Colombia BirdFair que pueden aplicarse a Volar 2026, Wagner señaló que “El principal aprendizaje de Colombia BirdFair es que una feria se consolida cuando construye una comunidad que sigue activa entre una edición y la siguiente. Eso requiere continuidad y apoyo. En eventos de turismo de naturaleza, se debe también definir un propósito claro de conservación-desarrollo local y una relación cercana con el territorio, es decir con las comunidades y entidades públicas y privadas que interactúan”.
Afirmó que “Volar en Misiones ya propone una combinación valiosa de ciencia, educación, turismo y conservación. Mi consejo sería fortalecerla con una identidad propia, vinculada a la conservación y valoración del territorio y crecer a un ritmo que permita mantener la calidad del evento. El éxito también se verá en los vínculos que perduren, las oportunidades que queden en las comunidades y el compromiso que el encuentro genere con la conservación del territorio”.
Respecto a sus expectativas para Volar 2026, Wagner espera “encontrar en Volar 2026 una comunidad entusiasta, orgullosa de su cultura y su territorio, con ganas de compartir conocimientos y construir oportunidades alrededor de las aves. Me interesa conocer cómo los guías, los investigadores y los prestadores locales están trabajando juntos, y descubrir los paisajes del sur de Misiones de la mano de quienes mejor los conocen: sus propios habitantes. También espero que de ese encuentro surjan vínculos que continúen después del evento. Por supuesto espero observar muchas aves, seguro muchas de ellas serán nuevas para mí”.
Para quienes se inician en la observación de aves, ya sean aficionados o futuros guías, Wagner aconseja que “empiecen con las aves que tienen cerca y se permitan aprender poco a poco. Un jardín, un parque o un recorrido cotidiano por una zona urbana de la ciudad, pueden ofrecer descubrimientos sorprendentes. Observar aves y hacer aviturismo, implica detenerse, escuchar y prestar atención, estar muy presente en el momento. No hace falta identificar todas las especies desde el primer día. La curiosidad y la constancia ayudan a desarrollar esa capacidad”.
A los futuros guías, les dijo que “su conocimiento y amor por el territorio es una fortaleza enorme. Deben cultivarlo con estudio y práctica, tienen que aprender de otros observadores y desarrollar habilidades para acompañar a las personas con seguridad. Un buen guía sabe reconocer las aves, pero también transmitir la emoción de encontrarlas y explicar por qué vale la pena proteger sus hábitats”.
Finalmente, dejó un mensaje general: “el bienestar de las aves debe orientar nuestra manera de observarlas. Respetar sus espacios, evitar perturbarlas y aceptar que cada salida es diferente forma parte de la experiencia. No me cabe duda que Volar inspirará muchas personas (entre ellas a mi) y nos compromete con el cuidado y protección de la naturaleza”.







