Posadas, Misiones, Argentina — Miércoles 21 de octubre de 2026
El canto de las aves no solo abre una puerta a la naturaleza, sino que también ofrece una oportunidad para construir comunidad, generar lazos y crear nuevos espacios de participación. Esta es una de las ideas centrales del trabajo de Norma Vergara Arancibia, socióloga y referente de Peuquitas, una agrupación chilena que surgió durante la pandemia con el objetivo de visibilizar a las mujeres en la ornitología y acompañar a quienes desean adentrarse en el mundo de las aves.
En el contexto de la segunda edición del Encuentro Internacional de Observación de Aves Volar 2026, que se realizará el 14 y 15 de noviembre y reunirá a entusiastas de las aves y su conservación, Vergara visitará por primera vez Misiones y Argentina. Su objetivo es compartir la historia de esta iniciativa y reflexionar sobre las vivencias de las mujeres que encuentran en la observación de aves una forma de conectarse con la naturaleza y con otras personas.
Peuquitas comenzó como un proyecto modesto, impulsado por el deseo de dar visibilidad a las mujeres observadoras de aves y fomentar la igualdad de género en un ámbito que a veces presenta obstáculos para su participación. Con el tiempo, esta iniciativa se transformó en una red nacional, con coordinaciones regionales, salidas de campo y alianzas que permitieron expandir sus actividades. "Buscamos que nuestras salidas sean espacios donde se cultive el compañerismo, el cariño por las otras y el respeto por las diferencias, y donde podamos aprender a nuestro propio ritmo, sin miedo a preguntar ni sentirnos juzgadas", explicó Vergara, describiendo la filosofía que guía el trabajo de la agrupación.
Esta perspectiva no solo busca una mayor presencia femenina en la observación de aves, sino que también implica reflexionar sobre cómo se construyen estos espacios, quiénes pueden participar y qué condiciones son necesarias para que todas se sientan cómodas, cuidadas y acompañadas. La comunidad se vuelve así un pilar fundamental de la experiencia: el cuidado de niñas y niños, por ejemplo, se asume como una responsabilidad compartida, reconociendo que no todas las personas tienen las mismas posibilidades para unirse a las actividades.
Los primeros años de Peuquitas se dedicaron a consolidar una comunidad en línea que creció rápidamente. En 2023, comenzaron a organizar coordinaciones regionales para realizar salidas y fortalecer su presencia territorial. Desde entonces, la respuesta de las participantes ha permitido ampliar la propuesta y mantener una red que actualmente convoca a mujeres de diversas regiones de Chile.
Para Vergara, este crecimiento también refleja la necesidad de contar con espacios seguros donde compartir intereses, conocimientos y experiencias. Cada salida es una oportunidad para aprender sobre las aves, pero también para generar lazos y reconocer el aporte de otras mujeres a una actividad que puede convertirse en una experiencia colectiva.
Durante su participación en el Volar, Vergara compartirá cómo nació Peuquitas y de qué manera las distintas mujeres que se unieron fueron construyendo la identidad de la red. "Quiero que mi disertación refleje las experiencias que hemos compartido y el sello que, entre todas, le hemos dado a Peuquitas", adelantó.
El Volar, que se llevará a cabo en el Parque Temático de la Cruz, ofrecerá diversas actividades, incluyendo charlas, conferencias, salidas de observación, un Panel de Aviturismo, una feria de artesanos y espacios dedicados a prestadores turísticos, niños y niñas.
La expectativa de Vergara por conocer Misiones también está ligada a su riqueza natural y a la posibilidad de encontrarse con otras comunidades vinculadas a las aves. Para prepararse, lo primero que hizo fue explorar el eBird de la provincia, una base de datos que informa sobre las especies que podría encontrar en Misiones. Al respecto, concluyó: "Estoy muy agradecida por la oportunidad y me entusiasma mucho conocer la biodiversidad del lugar y su cultura pajarera. Espero llevarme nuevas experiencias y aprendizajes sobre cómo otras comunidades se relacionan con las aves y trabajan por su conservación, las que sin duda serán un aporte para seguir enriqueciendo nuestro propio trabajo en Chile".
Este intercambio de experiencias es uno de los principales valores de encuentros como el Volar: reunir a personas de diferentes lugares que comparten preocupaciones y objetivos en torno a la protección de las aves. En este contexto, la participación de mujeres y niñas ocupa un lugar especial: encontrarse con otras, escuchar sus historias y descubrir que hay diferentes maneras de formar parte del mundo de las aves puede ser una invitación para quienes aún no se animan a dar el primer paso. "Creo que estos espacios ayudan a fortalecer el sentido de comunidad y, especialmente, a inspirar a más mujeres y niñas a acercarse al pajareo, al encontrarse con otras mujeres y conocer sus experiencias", finalizó Vergara.







