Misiones, Argentina — Miércoles 30 de septiembre de 2026
En el Mes de la Prevención del Suicidio, el sistema educativo de la provincia desarrolló talleres, campañas y espacios de escucha en todos los niveles. Estas acciones llegaron a escuelas públicas y privadas, involucraron a centros de estudiantes y se extendieron hasta la Universidad Nacional de Misiones.
El sistema educativo de Misiones concluyó Septiembre Amarillo con 112 activaciones del Protocolo de Prevención del Suicidio, más de 14.500 producciones de estudiantes y una agenda provincial de talleres, campañas y espacios de escucha, con el objetivo de fortalecer los factores protectores de la salud mental.
Cada activación significó una situación en la que una escuela pudo detectar una señal de preocupación, brindar escucha activa y poner en marcha una red institucional de acompañamiento. Este dato resalta la importancia de contar con docentes, directivos y equipos capacitados para intervenir de forma oportuna, sin estigmatizar y protegiendo la intimidad y la continuidad educativa de cada estudiante.
La Dirección de Políticas Estudiantiles de la Subsecretaría de Educación, que depende del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, impulsó estas acciones en el marco del trabajo de la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio (CAIS) y la aplicación de la Resolución MECyT N.º 292/24.
Para cerrar el mes, se realizó una intervención participativa en la Plaza 9 de Julio. La propuesta invitó a las personas a responder una pregunta directa: “Si estuvieras frente a alguien que está pensando en el suicidio, ¿qué le dirías?”
Quienes participaron dejaron mensajes sinceros y emotivos, enfocados en la escucha, la esperanza, la presencia y la búsqueda de ayuda. Las respuestas se registraron en un video que reúne diversas voces bajo una convicción compartida: una palabra puede iniciar una conversación, pero el cuidado requiere vínculos presentes y redes preparadas para acompañar.
Esta producción audiovisual cierra simbólicamente Septiembre Amarillo, aunque la labor de prevención, detección temprana y acompañamiento continúa durante todo el año.
Uno de los momentos clave del mes fue la Jornada Provincial de Prevención del Suicidio en el Ámbito Escolar, que logró reunir más de 14.500 producciones elaboradas por estudiantes junto a sus docentes y familias.
Dibujos, murales, mensajes, carteleras y producciones audiovisuales mostraron cómo cada comunidad educativa trabajó la expresión de las emociones, el reconocimiento de adultos de confianza, el pedido de ayuda y la construcción de redes de cuidado.
Para su implementación, se crearon propuestas adaptadas a cada etapa educativa: Nivel Inicial; los distintos ciclos de Primaria; Ciclo Básico y Ciclo Orientado de Secundaria; EPJA; Secundaria de Adultos y Nivel Superior. Cada institución recibió orientaciones para sus equipos directivos, secuencias de trabajo, recursos para docentes y materiales destinados a las familias y referentes afectivos.
El abordaje respetó las particularidades de cada edad. En los primeros niveles se fortalecieron la expresión emocional, la confianza y la posibilidad de acudir a una persona adulta. En adolescentes, jóvenes y adultos se profundizó el reconocimiento de señales de preocupación, el cuidado entre pares y la importancia de activar las redes institucionales.
Septiembre es también el mes de los estudiantes. En este contexto, numerosos centros de estudiantes de la provincia se unieron a la campaña y aprovecharon sus actividades para solicitar charlas, conversar sobre salud mental y crear espacios seguros de encuentro.
La participación estudiantil se consideró un factor protector: sentirse parte de la escuela, construir vínculos, ser escuchado y contar con espacios de participación fortalece la pertenencia y permite que una preocupación pueda ser expresada a tiempo.
El Área de Convivencia Escolar también llevó a cabo acciones articuladas, partiendo de la premisa de que una convivencia respetuosa, la presencia de adultos disponibles y la resolución cuidadosa de los conflictos contribuyen directamente al bienestar emocional.
La agenda incluyó, además, un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Misiones, donde se generaron instancias de formación sobre prevención, detección y abordaje de situaciones de riesgo.
La estrategia provincial involucró a todas las direcciones de Nivel, al Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario – GPI – del Consejo General de Educación, a equipos directivos, docentes, supervisores y profesionales de orientación escolar.
También fue fundamental la articulación con el Ministerio de Salud Pública, los equipos de Salud Mental, el IPS y los municipios, que fortalecieron las redes territoriales y los mecanismos de derivación y acompañamiento.
Este entramado permitió que el protocolo no funcionara solo como una respuesta ante una urgencia, sino como parte de una política educativa más amplia. Prevenir también implica enseñar a reconocer las emociones, habilitar la palabra, fortalecer la convivencia, construir pertenencia y garantizar que cada estudiante sepa dónde y a quién pedir ayuda.
Las 112 activaciones realizadas durante septiembre no deben interpretarse únicamente como una cifra. Representan 112 oportunidades en las que la escuela pudo constituirse en un espacio seguro para escuchar, acompañar y activar una red de cuidado.
Septiembre Amarillo finaliza, pero el compromiso continúa en cada aula, cada institución y cada comunidad. Porque hablar puede ser el primer paso, escuchar puede acercar ayuda y acompañar puede proteger una vida.
El silencio no protege. Los vínculos sí.
Si una persona atraviesa una situación de crisis o existe un riesgo inmediato, es importante no dejarla sola y comunicarse con los servicios disponibles:







