Misiones, Argentina — Lunes 26 de octubre de 2026
Estudiantes de la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) de San Ignacio tomaron parte en una capacitación teórico-práctica sobre el cultivo de gírgolas. Esta experiencia, impulsada por el Ministerio del Agro y la Producción junto al Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), tuvo como fin fomentar el uso de insumos de la zona, la diversificación de la producción y la inclusión de nuevos alimentos. La actividad forma parte de un proceso de trabajo que tiene previsto extender estas experiencias a más escuelas durante 2027.
El cultivo de hongos comestibles ha comenzado a ganar terreno como una opción para diversificar la producción y expandir las posibilidades de utilizar los recursos disponibles en las chacras. En este contexto, el Ministerio del Agro y la Producción, en colaboración con el IMiBio, llevó a cabo una capacitación en la EFA de San Ignacio, dirigida a alumnos de 3.º, 4.º y 5.º año.
Durante la jornada, los jóvenes aprendieron sobre las características del reino fungi, los principios básicos del cultivo de hongos y las propiedades nutricionales de las gírgolas (Pleurotus ostreatus). Además, exploraron diversas maneras de incorporar estos alimentos a la dieta diaria.
La propuesta combinó formación teórica y práctica. Con el apoyo de profesionales del IMiBio, los estudiantes prepararon el sustrato utilizando aserrín y viruta de eucalipto y cascarilla de arroz, que luego mezclaron con semilla miceliada y dividieron en bolsas de cultivo. El proceso continuó con el acompañamiento de los docentes, a través de una metodología que articuló el trabajo en la escuela con el seguimiento en los hogares.
El ciclo productivo dura aproximadamente 45 días, tiempo necesario para que el micelio colonice el sustrato y comience la fructificación. De esta forma, los estudiantes pudieron conocer las distintas etapas de producción y experimentar con una alternativa que puede desarrollarse a pequeña escala y con materiales disponibles en la región.
El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, resaltó la importancia de acercar nuevas alternativas productivas a las instituciones educativas y fortalecer el vínculo entre la biodiversidad, la formación de los jóvenes y las oportunidades de desarrollo local.
“Acercar el cultivo de hongos comestibles a las escuelas nos permitió mostrar que en los recursos de nuestro territorio existen oportunidades concretas para diversificar la producción y mejorar la alimentación. Apostamos a que los jóvenes conozcan estas alternativas, experimenten con ellas y puedan convertirse en protagonistas de nuevas iniciativas productivas en sus comunidades”, afirmó.
Por su parte, el subsecretario de Planificación, Extensión y Financiamiento Rural, Leonardo Amarilla, indicó que estas experiencias permitieron avanzar en el desarrollo de conocimientos y capacidades para incorporar nuevas actividades productivas a nivel local.
“Trabajar con hongos comestibles nos permitió vincular la educación con la producción y demostrar que es posible generar alternativas a partir de insumos disponibles en nuestra provincia. El desafío fue transformar ese conocimiento en herramientas prácticas, que los estudiantes pudieran llevar a sus hogares y que, a futuro, contribuyeran a diversificar las chacras, aprovechar los recursos locales y ampliar las posibilidades de producción y consumo”, sostuvo.
La jornada llevada a cabo en San Ignacio fue la tercera capacitación de este tipo desarrollada durante 2026 en establecimientos educativos de la provincia. Las experiencias anteriores se realizaron en el Centro Educativo Polimodal (CEP) N.º 64 de Villa Cabello y en la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) N.º 36 de Itaembé Miní, ambas ubicadas en Posadas.
A estas iniciativas se sumaron experiencias de recolección de hongos silvestres junto con los Institutos de Enseñanza Agropecuaria (IEA) N.º 13 y N.º 4. Este trabajo permitió acumular conocimientos, realizar ensayos y evaluar estrategias de enseñanza con miras al diseño de una propuesta didáctica de mayor alcance para 2027, en articulación con el Centro de Educación Ambiental del Ministerio de Educación.
Las acciones se enmarcaron en el trabajo conjunto entre el Ministerio del Agro y la Producción y el IMiBio, a través de la Mesa de la Funga Misionera, que busca impulsar la implementación de la Ley VIII – N.º 114, la cual promueve el desarrollo del cultivo y la recolección de hongos comestibles. En este contexto, también se avanzó en el registro provincial de cultivadores y recolectores, una herramienta diseñada para generar información que permita planificar y fortalecer la actividad.
Uno de los aspectos más destacados de la capacitación fue el uso exclusivo de insumos de origen local para el desarrollo de la experiencia, incluyendo los sustratos, las semillas y los medios de cultivo. Esto demostró que la producción de gírgolas puede realizarse a pequeña escala y aprovechar materiales disponibles en el territorio.
De esta manera, el cultivo de hongos comestibles se ha incorporado a la agenda de diversificación productiva como una alternativa que conecta educación, biodiversidad y alimentación. El objetivo es ampliar el conocimiento sobre los recursos naturales de la provincia, promover su aprovechamiento sostenible y generar nuevas oportunidades para las familias y las comunidades rurales.







