El financiamiento de la obra será cubierto mediante un crédito de la
Corporación Andina de Fomento (CAF) por
72 millones de dólares, con una tasa del 5,9% y un plazo de 15 años. El Gobernador destacó que estas condiciones se lograron gracias a la
estabilidad financiera de la provincia. Según sostuvo, mantener
cuentas públicas ordenadas no solo es un objetivo administrativo, sino una herramienta que permite acceder a financiamiento para proyectos estructurales.
Desde el punto de vista técnico, la obra
ampliará la capacidad de transporte de energía eléctrica y reforzará la confiabilidad del sistema. El gerente de Transmisión de Energía de Misiones,
Walter Kraupl, explicó que el nuevo tendido permitirá llevar
mayor capacidad de abastecimiento a Alem y Oberá, lo que se traducirá en un servicio “
más estable y holgado” para la región. Además, anticipó que la infraestructura permitirá sostener el crecimiento de la demanda energética durante al menos los próximos quince años.
La línea de 132 kV constituye un estándar clave para el transporte regional de energía, ya que permite movilizar grandes volúmenes eléctricos con menores pérdidas y mayor estabilidad.
El proyecto contempla la ejecución de dos tramos principales: uno de aproximadamente 80 kilómetros hasta Leandro N. Alem y otro de 116 kilómetros que continuará hasta la estación transformadora de Oberá. También incluye la construcción de una nueva estación transformadora en Alem y la ampliación de las estaciones existentes en Posadas y Oberá.
Estas intervenciones permitirán distribuir mejor las cargas del sistema,
reducir el riesgo de interrupciones y responder con mayor eficiencia a los picos de demanda, especialmente en contextos climáticos extremos o en períodos de alta actividad productiva. Además, la infraestructura facilitará la incorporación de nuevas fuentes de generación renovable impulsadas por la provincia.
Aumentar la producción y ampliar las oportunidades laboralesEl impacto de la obra trasciende el plano técnico. En ciudades como Oberá y Alem, donde el desarrollo industrial y comercial depende de un suministro energético confiable, la disponibilidad de mayor potencia eléctrica se vuelve
un factor determinante para atraer inversiones y generar empleo.
El intendente de Oberá,
Pablo Hassan, sostuvo que el proyecto representa una oportunidad largamente esperada por la región productiva. Según señaló, contar con mayor capacidad energética permitirá aumentar la producción y ampliar las oportunidades laborales. “
Toda la zona productiva espera este momento desde hace mucho tiempo”, afirmó.
En el mismo sentido, el intendente de Leandro N. Alem,
Matías Sebely, destacó que la obra aportará previsibilidad para el sector privado. Explicó que la falta de infraestructura energética limitaba la llegada de nuevas inversiones, ya que
las empresas necesitaban garantías de abastecimiento para planificar su crecimiento.
Desde el ámbito empresarial también señalan el impacto que tendrá la obra en la competitividad. El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Alem,
Federico Gartner, explicó que la estabilidad del suministro eléctrico es fundamental para el funcionamiento de las industrias. Según indicó,
los cortes de energía pueden afectar la producción, dañar maquinaria y generar incumplimientos con clientes, especialmente en mercados nacionales.
La nueva línea eléctrica permitirá reducir esas contingencias y brindar mayor confiabilidad al sistema. Para Gartner, la obra no responde solo a una necesidad industrial, sino a una demanda social más amplia. “
No es un problema exclusivo del sector productivo, es una necesidad de toda la sociedad”, remarcó.
Mano de obra localAdemás del impacto en el sistema energético, el proyecto generará empleo durante su ejecución.
Se estima que más del 80% de la mano de obra será local, involucrando trabajadores de los municipios por donde atravesará la línea de alta tensión.
La ejecución demandará entre uno y dos años, pero sus efectos están pensados para el largo plazo. Al ampliar la capacidad del sistema eléctrico provincial, la obra busca asegurar previsibilidad energética para las próximas décadas y sostener el crecimiento de la provincia en un contexto de creciente demanda.
En un contexto donde la energía se convierte cada vez más en un factor estratégico para el desarrollo, la nueva línea de 132 kV transportará electricidad y también llevará consigo la posibilidad de producir más, invertir con mayor seguridad y mejorar la calidad de vida en una provincia que sigue expandiendo su matriz productiva.