POSADAS - ENCARNACIÓN. A casi una semana de los masivos allanamientos que sacudieron la frontera, la causa que instruye la jueza María Verónica Skanata suma datos reveladores sobre los civiles involucrados. De los 25 ciudadanos paraguayos identificados en la presunta red de coimas, se determinó que 20 son trabajadores del rubro frutihortícola que utilizan el Mercado Central de Villa Lanús como proveedor habitual. Según fuentes judiciales, estos "paseros" operan principalmente durante la madrugada y las primeras horas del día, transportando bolsas de papas, cebollas y otros productos con sus correspondientes facturas y dentro de los cupos permitidos por la Aduana.
Este dato pone en duda la hipótesis de un contrabando a gran escala de electrónica o cubiertas por parte de este grupo, y vira la atención hacia la posible exigencia de dádivas para "agilizar" el paso o evitar demoras, incluso cuando la mercadería era legal. De hecho, los investigadores señalaron que, dado el horario en que circulan estos vehículos (madrugada), el argumento de pagar para "adelantarse en la fila" pierde fuerza, ya que a esas horas el tránsito en el viaducto internacional suele ser escaso.
Secuestros millonarios y celulares bajo pericia
Mientras cinco de estos ciudadanos ya fueron notificados de la causa tras saltar las alertas en los controles fronterizos, la Justicia avanza con el peritaje de los elementos secuestrados a los 46 funcionarios públicos (24 gendarmes y 22 aduaneros).
La magnitud del dinero en efectivo encontrado en las viviendas de suboficiales de Gendarmería y agentes de Aduana es el punto que más compromete a los sospechosos. Por ahora, todos permanecen en libertad pero supeditados a la causa por cohecho pasivo, mientras se aguarda que el análisis de los soportes informáticos y las comunicaciones telefónicas arroje luz sobre la estructura jerárquica de esta organización que operaba en la zona primaria del puente San Roque González.







