La obra demanda una inversión de 72 millones de dólares, financiada a través de un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) gestionado directamente por el Estado provincial. El tendido eléctrico se extenderá a lo largo de 116 kilómetros y alcanzará a más de 300 mil beneficiarios, asegurando la estabilidad del servicio y reduciendo el riesgo de interrupciones ante picos de consumo o altas temperaturas durante las próximas dos décadas.
Además de la mejora técnica, el proyecto tiene un fuerte componente de desarrollo local, ya que se prevé que más del 80% de la mano de obra sea contratada en los municipios de la zona, generando empleo directo y dinamizando la economía regional durante el proceso de construcción.
El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, subrayó que la ejecución de esta línea era un anhelo planificado hace más de diez años con financiamiento nacional que nunca se concretó. "Ante esta situación, el gobernador Passalacqua tomó la decisión de avanzar mediante un crédito internacional", explicó el ministro. Safrán destacó que, pese al complejo contexto económico, Misiones prioriza estas infraestructuras "invisibles" que son el motor para apuntalar el crecimiento de la industria provincial a largo plazo.
Del inicio de los trabajos participaron también el ministro de Energía, Paolo Quintana, junto a representantes de las empresas Pro Obra S.A. e Ingar S.A., y el equipo de la Unidad Ejecutora de Desarrollo Provincial (UEDP). Este equipo multidisciplinario será el encargado de supervisar que el transporte de energía gane en eficiencia y estabilidad, permitiendo una mejor distribución de cargas en todo el sistema regional.







