Misiones, Argentina — Martes 27 de octubre de 2026
Los equipos técnicos del Ministerio del Agro y la Producción están colaborando con los municipios para evaluar los daños provocados por tormentas, granizo e inundaciones. La información que se recoja servirá para determinar la magnitud de las pérdidas en la producción y la economía, y para avanzar en los pasos necesarios para una posible declaración de emergencia agropecuaria en la provincia.
El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones lleva a cabo un trabajo en el territorio para relevar y evaluar los daños causados por los fenómenos climáticos que afectaron diversas áreas productivas de la provincia. Estas tareas se realizan en conjunto con los municipios y sus respectivas áreas de Producción y del Agro, con el fin de identificar las actividades agropecuarias afectadas, cuantificar las pérdidas y establecer el impacto económico en las chacras misioneras.
Las fuertes tormentas con vientos intensos, la caída de granizo y las inundaciones son los tres fenómenos principales que se están evaluando. La secuencia de estos eventos y sus efectos acumulados en las actividades productivas requieren un seguimiento constante, ya que los daños pueden agravarse con el paso de las semanas.
En este contexto, la labor de los equipos técnicos es fundamental para elaborar un diagnóstico preciso de la situación en cada municipio, considerando las particularidades de los sistemas productivos y los distintos niveles de afectación.
El proceso para avanzar hacia una posible declaración de emergencia agropecuaria necesita contar con información técnica que justifique la magnitud de los daños.
En esta primera fase, el Ministerio del Agro se enfoca en consolidar los relevamientos territoriales y documentar las pérdidas económicas y productivas. Esta información deberá complementarse con el informe climático elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Ambos documentos son el respaldo técnico necesario para la elaboración del decreto provincial de declaración de emergencia agropecuaria.
Una vez completada esta etapa, la Provincia deberá presentar la documentación correspondiente ante la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios (CNEYDA), que es el organismo encargado de evaluar las situaciones de afectación productiva y recomendar el reconocimiento de las declaraciones de emergencia o desastre agropecuario a nivel nacional.
Si la Comisión Nacional considera que la situación cumple con las condiciones establecidas por la normativa vigente, se podrá avanzar hacia el reconocimiento nacional mediante la resolución correspondiente.
Uno de los principales desafíos de este proceso es determinar la magnitud real de las pérdidas, sobre todo porque los eventos climáticos se han sucedido y sus consecuencias no siempre se manifiestan de inmediato.
La normativa contempla diferentes niveles de afectación: se considera una situación de emergencia agropecuaria cuando las pérdidas alcanzan al menos el 50 % de la producción o de la capacidad productiva, mientras que la condición de desastre agropecuario corresponde a daños que alcanzan el 80 %. Esto implica que la situación puede variar entre municipios e incluso modificarse con el paso del tiempo. Una zona que inicialmente presenta condiciones de emergencia podría alcanzar posteriormente niveles de afectación compatibles con una situación de desastre.
Por esta razón, el relevamiento no es solo una evaluación puntual, sino un proceso técnico de seguimiento que permite registrar la evolución de los daños y generar información de respaldo para las decisiones administrativas.
Desde el Ministerio del Agro y la Producción se resalta la importancia del trabajo conjunto con los municipios, cuyas áreas técnicas mantienen un contacto directo con las productoras y los productores afectados. Esta coordinación permite identificar las situaciones más críticas, organizar la información y avanzar en una evaluación integral del impacto climático en las economías regionales de Misiones.
Asimismo, se subraya que la declaración provincial y su posterior reconocimiento nacional son pasos necesarios dentro del procedimiento institucional, aunque no implican automáticamente la asignación de recursos económicos por parte del Gobierno nacional.
En este escenario, la prioridad del Ministerio del Agro y la Producción es seguir fortaleciendo el trabajo técnico en el territorio, cuantificar con precisión las pérdidas y reunir la documentación necesaria para respaldar las gestiones que permitan atender la situación del sector productivo misionero.
El objetivo es avanzar con información concreta, criterios técnicos y coordinación institucional, reconociendo las dificultades que enfrentan las familias productoras ante fenómenos climáticos que afectan sus cultivos, sus ingresos y la continuidad de sus actividades.
En el Museo Regional Aníbal Cambas de Posadas, se llevó a cabo una reunión de análisis y coordinación técnica para evaluar los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño en la actividad ganadera de Misiones. Durante el encuentro, se analizaron los riesgos asociados a las intensas lluvias previstas y se avanzó en la planificación de medidas preventivas para proteger a los animales, resguardar los establecimientos productivos y mantener la actividad ante posibles contingencias hídricas.
Uno de los principales puntos de trabajo se centró en la situación de los establecimientos ganaderos ubicados en zonas vulnerables a inundaciones y anegamientos. En este marco, se evaluaron las proyecciones de las estimaciones de lluvia que caerá en los próximos meses, cuya evolución es relevante para anticipar posibles crecidas y sus consecuencias en las áreas productivas.
Además, se abordaron estrategias para asegurar la disponibilidad de alimento para el ganado, reforzar la prevención y el seguimiento sanitario, y organizar el traslado preventivo de los animales hacia terrenos elevados y sectores seguros. Estas acciones buscan reducir la exposición a situaciones de riesgo, preservar el bienestar animal y minimizar las pérdidas productivas que podrían afectar a las familias ganaderas de la provincia.
La reunión contó con la participación de autoridades y equipos técnicos del Ministerio del Agro y la Producción, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y representantes de los ministerios de Gobierno y de Ecología y Recursos Naturales Renovables. También estuvieron presentes la diputada provincial Arabela Soler; intendentes y equipos técnicos de los municipios y asociaciones y entidades gremiales del sector ganadero.
El intercambio permitió identificar las necesidades del sector y fortalecer la coordinación institucional para responder a las posibles contingencias, con especial atención a los establecimientos más expuestos a las crecidas. Asimismo, se destacó la importancia de mantener un seguimiento de las condiciones meteorológicas e hidrológicas para ajustar las medidas preventivas según la evolución de los pronósticos y las características de cada zona.







