Misiones, Argentina — Miércoles 7 de octubre de 2026
Para asegurar que los procedimientos policiales avancen sin demoras y que las pruebas obtenidas sean válidas en una investigación judicial, es fundamental que policías y fiscales trabajen con criterios unificados desde el inicio. Con este propósito, representantes de seis Unidades Regionales de la Policía de Misiones se encontraron el martes 6 de octubre con la Fiscalía Federal de Oberá. El objetivo fue coordinar recursos, definir pautas de intervención y resolver las necesidades que surgen durante los operativos.
La reunión fue liderada por la fiscal federal Viviana A. Vallejos y el secretario Alberto G. de la Mata. También participaron jefes y segundos jefes de las Unidades Regionales II, IV, VI, VII, IX y XIII.
Uno de los puntos clave fue la agilización de la respuesta en procedimientos que requieren intervención federal. La Fiscalía estableció criterios para las detenciones preventivas, la recolección de pruebas, las comunicaciones durante los operativos y la preservación de la cadena de custodia. Por su parte, las Unidades Regionales coordinaron los recursos logísticos necesarios para implementar estas medidas en el terreno.
En este contexto, también se analizó la disponibilidad de herramientas específicas, como escáneres, mediante la colaboración con organismos como Aduana. Además, se consideró cómo aprovechar los recursos de las Brigadas de Canes cuando las características del procedimiento lo requieran.
Se acordó centralizar las comunicaciones a través del primer interventor. Esta medida busca que las directivas judiciales lleguen de forma clara al personal en el operativo y que la Fiscalía reciba información precisa sobre lo que sucede durante el mismo.
Esta coordinación busca, en última instancia, reducir los tiempos y evitar que una investigación pierda efectividad debido a una demora, una comunicación deficiente o una prueba mal preservada. La Policía aporta su capacidad operativa y recursos en el lugar, mientras que la Fiscalía proporciona el marco y las directivas judiciales para avanzar. Para la comunidad, esta articulación se traduce en investigaciones con mayor respaldo y respuestas más rápidas ante delitos federales.







