En este contexto, se identificaron las zonas con mayor nivel de peligrosidad. En el sur de Misiones, particularmente en áreas de pastizales de Posadas y Apóstoles, el riesgo es máximo debido a temperaturas que superan los 38 grados y a la menor cobertura arbórea que permita retener humedad. En la zona centro, que incluye localidades como Oberá y Aristóbulo del Valle, el riesgo es crítico por la acumulación de material seco en áreas de producción forestal. En tanto, en el norte provincial, especialmente en Iguazú y San Pedro, el riesgo se mantiene entre alto y extremo, con monitoreo constante ante la posibilidad de focos ígneos generados por la caída de rayos durante tormentas secas.
Respecto a las perspectivas para febrero, los especialistas advirtieron que la presencia de un evento del fenómeno “La Niña” débil, confirmada por los modelos climáticos para febrero y marzo, actúa como un amplificador del riesgo. La atmósfera no logrará acumular suficiente humedad para generar lluvias generalizadas, lo que incrementa la vulnerabilidad del monte nativo y del sector forestal frente al déficit hídrico. Además, se prevé que, aun cuando se registren tormentas aisladas, el índice de peligro solo descienda de manera temporaria a niveles muy altos o altos, para volver a extremo en menos de 48 horas debido a la intensa radiación solar propia de esta época del año.
En este marco, el ministro Recamán subrayó la importancia de reforzar la concientización sobre los riesgos que implica el inicio de incendios en la provincia y remarcó la necesidad del compromiso activo de todas las instituciones y municipios. En ese sentido, destacó que, si bien desde el Gobierno provincial se trabaja de manera permanente para fortalecer la prevención, el monitoreo y la capacidad de combate, la participación responsable de la comunidad y de los distintos actores locales resulta clave para evitar este tipo de prácticas y reducir los riesgos. “La prevención es una tarea colectiva y requiere del involucramiento de todos”, enfatizó.
Por su parte, el director de Alerta Temprana y Manejo de Fuego, Luis Chemes, se refirió al panorama previsto para el próximo mes y advirtió que durante febrero se mantendrán condiciones de riesgo entre muy alto y extremo, lo que refuerza la necesidad de sostener estos espacios de articulación y planificación conjunta. Asimismo, resaltó el impacto positivo de las políticas de concientización impulsadas por la provincia, al señalar que desde 2022 los incendios forestales y rurales se redujeron en más de un 50 por ciento. “Misiones tiene un privilegio que la distingue del resto de las provincias: si en Misiones no se prende fuego, no habrá incendios forestales”, concluyó.
De esta forma, el encuentro permitió coordinar el fortalecimiento de las tareas de prevención en las zonas más críticas, además de intensificar los patrullajes y monitoreos, reforzar la coordinación entre organismos provinciales, nacionales y municipales, y profundizar las acciones de concientización dirigidas a la comunidad. En este sentido, se reiteró el llamado a extremar los cuidados, evitar cualquier tipo de quema y denunciar de inmediato la presencia de focos de incendio, entendiendo que la prevención es una responsabilidad compartida.